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¿vamos a la playa?

playa de niembru llamada de toranda a solo 30 minutos de heredad de la cueste

Entre Ribadesella y Llanes se encuentran algunas de las playas más bonitas y sorprendentes de Asturias, no en vano la calidad de su paisaje, excepcionalmente bien conservado, unido a su belleza y su riqueza geológica y botánica, han servido para que fuese declarado “Paisaje protegido de la costa oriental de Asturias” según el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias”.
En un tramo de poco más de 50 km. se concentran más de 50 playas, de todos los tamaños, tipologías y condiciones, aptas para cualquier tipo de público y expectativa, muy accesibles desde la casa rural Heredad de la Cueste ya que la casa se sitúa a solo 20-30 minutos de la costa, a la que se puede llegar facilmente por la carretera comarcal AS-115 en dirección llanes o por la N-634 en dirección Ribadesella.

Para los amantes de las playas urbanas, con buenos accesos y todo tipo de servicios, sin duda la playa de referencia tiene que ser la playa de Santa Marina, en Ribadesella, con una de las mejores fachadas marítimas probablemente de España, pues se han conservado los palacetes construidos a principios del S.XX, y rodeada de un espectacular entorno que suma la montaña, la desembocadura del río Sella y el promontorio de la ermita de Guía, sin duda el mejor lugar para contemplar toda la bahía.

playa de ribadesella o Santa marina

playas del oriente de asturias, ribadesella

Pero para los que buscan pequeñas calas y playas más o menos vírgenes lo difícil será escoger porque, sin duda, esta zona es una de las partes de Asturias donde se hace justicia al slogan de “Paraíso Natural“. Se pueden encontrar desde grandes arenales a pequeñas y escondidas calas de cantos rodados (“pedreros”) o curiosidades geológicas como playas interiores… hay para todos los gustos.

Como la costa puede ser un atractivo en si misma tanto en verano como durante el resto del año, aconsejamos empezar la visita por el Mirador del Fitu, desde donde se contempla una extensa panorámica tanto de la montaña como de la franja costera. Desde aquí lo mejor es descender hacia Colunga y Lastres y comenzar un recorrido avanzando hacia el Este.
A la altura de Colunga hay varias playas como La Espasa, La Isla o La Griega, muy aconsejable para ir con niños porque se forma un pequeño remanso de agua interior que aporta una estupenda zona de juegos.
Entre Colunga y Ribadesella se encuentra el Arenal de Morís, amplia concha con chiringuito que incluso los días de más concurrencia suele estar tranquila.arenal de morís en caravia

Ya en el concejo de Ribadesella se abre uno de los arenales más extensos de toda la comarca, la playa de Vega, perfecta para los amantes de las olas, para aquellos que buscan espacio (el “mogollón se concentra en la parte central, pero caminando un poco hacia los extremos siempre se encontrará amplios espacios abiertos) y también para los amantes de los paseos puesto que tiene una interesante zona de acantilados donde se localizan fósiles, una huella de dionosaurio y los restos de una antigua mina de fluorita, un paraíso para los amantes de los minerales.

playa de vega

playa de vega

A la altura de Ribadesella cambia la geología del suelo y se inicia una especie de meseta caliza con espectaculares acantilados donde se abren pequeñas calas de fina arena o de cantos rodados como el pedral de Arra y los acantilados de Palu Verde, a la altura de Collera. Un poco más adelante merece la pena visitar los acantilados de Castru Arenes en Cuerres y la desembocadura del río Guadamía, frontera natural entre Ribadesella y Llanes, con un puente medieval por donde discurre el antiguo camino de Santiago y una minúscula playa llamada de Guadamía en la parte riosellana o de Pría en la parte de Llanes. Los acantilados laterales son espectaculares, y en ellos se abren unos agujeros o chimeneas, los “bufones”, que en invierno expulsan columnas de agua a presión dando lugar a un fenómeno de gran belleza (para conocer con más detalle este fenómeno consulta nuestro artículo sobre el tema pinchando aquí).

Desde este punto hasta el límite con Cantabria se localizan unas 40 playas por lo que resulta imposible nombrarlas todas, por lo que vamos a hacer una selección según nuestro criterio:

Cuevas del mar, a la altura de Nueva, merece la pena visitarla con marea baja, cuando permite pasear entre sus acantilados horadados por el mar. Desde aquí se puede pasar caminando hasta la pequeña cala de San Antonio.

playa de cuevas del mar en nueva de llanes

cuevas del mar en nueva de llanes

A la altura de Naves hay una de las playas más curiosas del litoral asturiano, Gulpiyuri, una playa interior a la que el agua le llega a través de una cueva. Declarada Monumento Natural es una curiosidad geológica ya que se trata de una antigua cueva cuyo techo se ha derrumbado y hoy es un arenal rodeada de verde y aislada del mar. Mucho menos conocida pero de idénticas características, y también Monumento Natural, es el complejo de Cobijeru, en Buelna, incluso más interesante porque tiene playa en mar abierto, playa interior y la cueva que se puede recorrer con marea baja.

playa de gulpiyuri en llanes

playa de gulpiyuri

San Antolín es otro extenso arenal, un poco peligrosa como playa porque es mar abierto, pero ideal para los amantes del windsurf.

En el pueblo de Niembro se encuentran dos de las playas más bonitas del oriente de Asturias:

Toranda, la playa del pueblo propiamente dicha, con acceso por un camino de tierra que conduce a un prado acondicionado como aparcamiento solo en verano. Se trata de una pequeña cala de arena fina, cómoda y tranquila, perfecta para disfrutar en pareja o tambien con niños.

playa de toranda o de niembru

playa de toranda en niembru

Desde la parte alta del pueblo se accede a una de las playas más conocidas de esta zona de la costa, Torimbia, una concha totalmente virgen a la que hay que acceder caminando (unos 20 min.). Precisamente por lo difícil de su acceso se ha consolidado como la playa nudista por excelencia en Asturias. La vista desde la parte alta del monte es espectacular por lo que este mirador es muy aconsejable tambien en invierno.

playa de torimbia en niembru llanes

playa de torimbia en niembru

Niembro también tiene una pequeña ensenada (La Entrada), que abraza en marea alta a la iglesia de Los Dolores, estampa imprescindible para los amantes de la fotografía, no en vano ha sido utilizada como escenario en varias películas y series de TV.

La zona de Barro y Celorio tienen varias calas, generalmente bastante concurridas porque es una zona bastante frecuentada en verano merced a la proliferación de casas de segunda residencia y varios establecimientos turísticos. Destacamos por su belleza las calas de más difícil acceso situadas en la parte más oriental de Celorio especialmente las llamadas de San Martín (El Puertín y El Portiellu)

Casi a la entrada de Llanes se encuentra Poo, una ensenada especialmente recomendable para familias con niños por la poca profundidad y la tranquilidad de las aguas.

En Llanes hay una pequeña cala urbana, El Sablón, y a las afueras una cala con curiosas formaciones rocosas, Toró, desde la que parte una senda que recorre la costa.

playa de toró en llanes

playa de toró

Al Este de Llanes merece la pena detenerse en la pequeña ensenada de Cué, pero especialmente ascender hasta el Mirador de Andrín desde donde se contemplan dos hermosas playas, Andrín y La Ballota, sin duda una de las más bonitas de la zona, escenario de alguna película de Gonzalo Suárez.

playa de la ballota en llanes

playa de la ballota

Y en el extremo más oriental, sin olvidarse del ya mencionado Complejo de Cobijeru, se puede cerrrar el recorrido con la playa de La Franca, de gran belleza y cuyo único inconveniente puede ser la excesiva presión de negocios de hostelería (camping, hotel, restaurante) en temporada estival, pero para disfrutar fuera de temporada.

playa de cobijeru

playa interior de cobijeru

Esperamos que estas recomendaciones sean de utilidad para sumergirse en la costa oriental asturiana, tanto si es verano para aprovechar una de sus playas, como en cualquier momento del año para disfrutar de sus espléndidos paisajes.

Y todo muy cerca de Heredad de la Cueste….

mejor alojamiento rural de españa 2012

Nuestra casa Heredad de la Cueste ha sido elegida “mejor alojamiento rural de España en 2011” por los usuarios del portal http://www.encantorural.com que, entre los meses de diciembre y enero, han seleccionado los mejores establecimientos del país.
Concretamente Heredad de la Cueste obtuvo el 55% de los votos de los usuarios, con una ventaja considerable sobre los siguientes clasificados. Esta diferencia prueba, a nuestro juicio, la extraordinaria respuesta de nuestros clientes que nos han dado mayoritariamente su respaldo, lo que creemos que puede ser una muestra de que su experiencia en la casa ha sido plenamente satisfactoria.

El resultado del concurso no supone ni gratificación económica ni tiene mayor trascendencia, pero para nosotros es una satisfacción enorme simplemente por el hecho de ver como nuestros clientes y amigos se han volcado y han reconocido que nuestro esfuerzo por hacer las cosas bien merece la pena.

Ofrecer calidad y comodidad ha sido desde el principio nuestro objetivo. Por eso apostamos desde el principio por estar en la categoría máxima que el Principado de Asturias contempla para las casas rurales (3 trisqueles), pero además nos sumamos desde el principio al club de calidad “Aldeas, calidad rural asturiana”, un sistema que anualmente evalúa los establecimientos adscritos a la marca para comprobar que se mantienen los estándares de calidad, tanto en las instalaciones como en el servicio y la atención al cliente.
Pero Heredad de la Cueste, además de las condiciones objetivas que se le suponen por su clasificación , ofrece una serie de cualidades que valoran extraordinariamente nuestros clientes: bien comunicada pero aislada en pleno campo, solitaria pero cercana a los lugares más emblemáticos del oriente de Asturias, rodeada de verde, con espectaculares vistas sobre los Picos de Europa,… Un remanso de paz donde procuramos ofrecer un ambiente acogedor, donde cada uno se sienta como en su propia casa, con independencia suficiente si quiere intimidad, pero donde puede encontrar si es su deseo tanto asesoramiento sobre rutas o lugares de interés, conversación en familia, degustar una sidra, un chupito o desayunos y cenas de elaboración casera…
Nuestro objetivo es que nuestros clientes sean felices, que se sientan huéspedes no turistas, que cada uno se sienta como si fuese un invitado en casa de unos amigos que pretenden ofrecerle lo mejor para disfrutar de su tiempo entre nosotros.
Con el resultado del concurso creemos haber cumplido nuestro objetivo, pero pensamos seguir trabajando para que no solo se sientan plenamente satisfechos los que ya nos conocen, sino también nuestros futuros huéspedes.
Desde aquí queremos dar las gracias a todos los que nos han apoyado y a los que cada día quieren conocernos y nos brindan la oportunidad de demostrar que queremos ofrecerles lo mejor.

Algunos medios de comunicación locales y regionales se han hecho eco de la noticia. Más información en los siguientes enlaces

http://www.elcomercio.es/v/20120125/oriente/mejor-alojamiento-rural-espana-20120125.html

http://www.lne.es/oriente/2012/01/31/cangas-encanto-pueblo/1191998.html

 

 

El certamen de los quesos de los Picos de Europa que se celebra en Cangas de Onís cada 12 de Octubre es el decano de los certámenes nacionales dedicados al queso, comenzando su andadura allá por el lejano 1940.

Tradicionalmente se celebraba ese día en la ciudad una de las ferias ganaderas más importantes del año, y se pensó que una forma de completar la celebración era organizar un concurso-exposición con los mejores quesos de los Picos de Europa: Cabrales, Gamonéu y Beyos. De cada variedad se elegían los tres mejores, por lo que pronto se convirtió en una cita obligada de los productores, rivalizando para conseguir los premios que, aunque de cuantía reducida, aportaban prestigio a la producción y al productor.

Con el tiempo cada variedad de queso fue contando con un certamen monográfico: del Cabrales en Arenas, de los Beyos en Ponga y Amieva, y del Gamonéu en Benia, quedando el encuentro de Cangas de Onís como la única cita dedicada a los quesos de los Picos de Europa en su conjunto.

La progresiva desaparición de la actividad del pastoreo y la creciente valoración del queso de Gamonéu, cuya elaboración ancestral mantuvieron los pastores en las cabañas de los puertos de Cangas y de Onís hasta esta primera década del S.XXI, motivó que cada año la cita quesera de Cangas adquiriera mayor renombre a la vez que más éxito de público, atraído por las últimas piezas de un producto en extinción, llegándose a identificar el certamen con su queso más emblemático, el Gamonéu.

Afortunadamente la declaración de la Denominación de Origen Protegida Queso de Gamonéu, con dos variantes (del valle y del puertu) consiguió no solo frenar la progresiva desaparición de este valioso elemento cultural y gastronómico, sino que consiguió remontar la producción con la creciente apertura de pequeñas queserías artesanales en la zona del valle.

La cita quesera de Cangas de Onís fue creciendo y transformándose con el tiempo, incorporando en los años 80 la feria de la miel, y a principios de esta pasada década la feria regional de quesos que se celebra anualmente los días previos al Certamen, con lo que durante esta semana la ciudad se convierte en la indiscutible capital quesera de Asturias.

Por su parte la creación en el año 2004 de la Cofradía de los amigos del queso de Gamonéu constituyó un paso más en la identificación de Cangas con los quesos y en particular con el que le es más propio. Esta cofradía, entre cuyos cometidos está el de profundizar en el conocimiento y la divulgación del Gamonéu, organiza una serie de actos complementarios durante toda la semana como son catas populares, talleres infantiles sobre la elaboración del queso, visitas, charlas, la distinción de personas que se hayan destacado por el estudio, conservación y/o divulgación del queso, etc.

Pero sin duda la actividad organizada por la Cofradía con más éxito, y a la vez el evento gastronómico de la temporada, es el Concurso de Pinchos elaborados con Gamonéu, en el que participan la mayoría de los bares y restaurantes de la ciudad, con un altísimo nivel tanto en la elaboración como en la presentación.
En definitiva, la segunda semana de Octubre puede ser una excelente ocasión para visitar Cangas de Onís especialmente para los amantes del queso. Te invitamos a comprobarlo…

cartel_certamen_queso_cangas_de_on_s2


El certamen del queso de Cabrales, que se celebra el último fin de semana de agosto, supone el broche de la temporada alta en la zona, y para celebrarlo proponemos hoy una ruta por tierras cabraliegas, al alcance practicamente de cualquier tipo de público y accesible durante la práctica totalidad del año.

La ruta parte del centro de Arenas. En la pequeña plaza con una fuente que hay justo enfrente del cruce hacia Poncebos hay unos paneles con distintas propuestas de rutas y algunos de los recorridos por el concejo.

En este caso hay que cruzar el pueblo y salir de Arenas por la pista de tierra que se dirige hacia el Este paralela a la carretera AS-114 atravesando la ería de Valdelabarca.

Tras pasar la riega del Rano la pista va ascendiendo hasta alcanzar unas cabañas donde finaliza la parte más ancha para adentrarse ya en forma de sendero en un bosquete de encinas que ocupan toda la ladera sur de la sierra del Cantu y la cabeza de Cerréu.

Saliendo del bosque la senda sigue la ladera para pasar por debajo de unas cuadras, el Costazu, y a unos metros se encuentra una estupenda fuente con un manantial que sale de la roca viva, y que da lugar al barranco de Bazones. Enfrente ya se ven las torrenteras y cascadas que bajan de la surgencia de La Nava.

El camino en esta parte está excavado en la roca con armaduras y muros de piedra para nivelar el camino, empedrado en algunos tramos siendo la parte más bonita, tanto por el camino en si como por las vistas sobre el valle del Cares.

Tras pasar la fuente y las cascadas de la surgencia se alcanzan las primeras cabañas, El Rescañu, que se sortean por la parte inferior y tras un par de zig-zag del camino se da vista a la parte inicial de la pradería de Nava, llamada en esta parte La Prida. Por delante se abre un espectacular valle alpino, jalonado de cuadras, cabañas e invernales (la Batua, la Trema, el Colláu fresnu…) y salpicado de fresnos, donde pastan los rebaños de ovejas, vacas y caballos.

Hacia la derecha (sur) se puede ascender cómodamente hacia la cumbre de La Cabreriza, en la sierra del Gobeyón, desde donde se descubre una impresionante perspectiva de toda la canal del cauce medio del Cares, el pueblo de Oceño, los puertos de Portudera y Caoru… y por encima, asomando, las cumbres de los Picos de Europa.

Para divisar en todo su esplendor las cumbres de los Picos hay que dirigirse hacia la sierra norte, la Sierra de Juan Roble, ascendiendo hacia una de las cumbres (Forcau del Cuerno 973 mts.) o hacia el Collado las Arnias, paso obligado hacia la parte trasera de la sierra si se quiere hacer circular, y hacia el pueblo de Cáraves (el otro punto posible de inicio de ruta).
El regreso se puede hacer por el mismo camino hasta Arenas.

En total el recorrido ida y vuelta pueden ser unas tres horas y media con un desnivel de 600 mts. y una dificultad media.

Un buen remate de la jornada puede ser detenerse un poco a contemplar los interesantes ejemplos de arquitectura tradicional de la villa de Arenas y tomar una botella de sidra acompañada de una buena ración de Cabrales.

Algunas imágenes de la ruta:

 

procesión de Covadonga

Las fiestas populares de Cangas de Onís se reparten a lo largo de todo el año, marcando las estaciones y las partes más importantes del calendario con tradiciones heredadas de una cultura ancestral.

No hay romería o fiesta local que no esté marcada por el tipismo de los trajes tradicionales y las ofrendas de los ramos de pan, acompañados por supuesto de la gaita y la sidra.

Entre las celebraciones religiosas hay que destacar por encima de todas la fiesta de Ntra. Señora de Covadonga (8 de septiembre), y las novenas de los días previos, cuando miles de personas acuden en peregrinación para rendir culto a la patrona de Asturias.

la santina en la procesión
Al tratarse del día institucional del Principado de Asturias la celebración religiosa cuenta con la presencia de las máximas autoridades civiles y religiosas y con numerosos fieles que siguen tanto la misa solemne (en la que destaca la actuación de la Escolanía) como la procesión posterior en la que se traslada la imagen de la Virgen desde la Basílica hasta la Cueva.

procesión de la virgen de Covadonga

Pero en cuanto a diversión, folklore y tipismo se refiere hay que destacar especialmente las tres fiestas declaradas de Interés Turístico Regional:

San Antonio de Padua en Cangas de Onís (13 de junio):

el patrón de la ciudad se celebra con gran solemnidad y cientos de personas ataviadas con el traje popular. La noche de antes se celebra en el robledal frente a la capilla del Santo la popular “Joguera”, en la que los más jóvenes saltan por encima de las llamas como una prueba iniciática de su valor y hombría. Al día siguiente la procesión desde la iglesia parroquial a la ermita es de un gran colorido, tanto por la vistosidad de los trajes como por la espectacular sucesión de los ramos de pan (estructuras muy decoradas con flores de las que cuelgan unas roscas especiales de pan que luego se subastarán). A la procesión sigue la “quema del xigante” y una concurrida romería en la que corre la sidra y el buen humor.

fiesta de san antonio en cangas de onis

procesión de san antonio con ramos

procesión de san antonio llegando a la capilla

San Pedro de Villanueva (29 de junio):

probablemente la hoguera más vistosa de todas las que se celebran en Asturias, ya que se trata de una hoguera que baja flotando sobre las aguas del río Sella, acompañada de vistosos fuegos artificiales y una más que apropiada música de Haendel. Al día siguiente los tradicionales ramos de pan adoptan en esta ocasión forma de pez, caso único también en Asturias.

hoguera flotante de san pedro de villanueva

Fiesta del Pastor en Los Lagos (25 de julio):

aunque los más jóvenes han impuesto la costumbre de subir el día de antes para pasar toda la noche de diversión, la romería propiamente dicha se celebra a lo largo de la mañana del 25 de julio, con actos cargados de gran simbolismo y tradición como el Consejo de Pastores, en el que se eligen los regidores de pastos para todo el año. o la misa en la pequeña ermita de El Buen Pastor.

misa en la fiesta del pastor en los lagos de covadonga

El resto de la mañana se pueden disfrutar de gran cantidad de deportes tradicionales y exhibiciones: manejo de perros, tiro de cuerda, subida a la Porra de Enol, carrera de caballos, etc.

carrera de caballos en la fiesta del pastor

Además de estas fiestas, consideradas las más importantes del calendario, muchas otras salpican la geografía local, como los carnavales en Cangas (febrero), Nuestra Señora en Corao (agosto), San Bartolomé en Margolles (agosto), La Salud en Caño (septiembre), San Cosme en Nieda, Narciandi y Cabielles (septiembre), y un largo etcétera tan amplio como pueblos hay en el concejo, cada una con su peculiaridad.

banda de gaitas en cangas de onís

El río Dobra nace en el puerto de Dobres, en el municipio leonés de Valdeón, y tras bordear el mazizo occidental de los Picos de Europa, se junta con el río Sella en las proximidades del pueblo de Tornín en Cangas de Onís. Además de actuar en algunos tramos como frontera natural del Parque Nacional y de separación entre los municipios de Amieva y Cangas de Onís, este río ofrece algunos de los paisajes más espectaculares del entorno de los Picos de Europa, y alguna de las excursiones más interesantes del oriente de Asturias, como la que aquí se presenta.

Se propone recorrer el tramo final del río, justo desde su confluencia con el río Sella hasta una gran poza conocida como la Olla de San Vicente. Una ruta muy fácil, apta para cualquier tipo de caminante.

Para llegar al punto de partida hay que tomar la N-625 desde Cangas de Onís en dirección Riaño-Puerto del Pontón y a 7 km., tras superar el pueblo de Tornín, se encontrará un cartel con el nombre del Río Dobra y un restaurante a la izquierda llamado “Puente del Dobra”. Este será el punto de partida, y el lugar para dejar el coche.

El paseo es fascinante desde el primer momento pues todo el rato se camina entre un bosque de ribera (llamado tambien bosque de galería) compuesto por especies como alisos, chopos, avellanos, fresnos, castaños, robles, acebos y otras especies, entre las que se va asomando discretamente o mostrándose en todo su esplendor el cauce cristalino del Dobra, uno de los ríos de montaña más bellos de todo el entorno de los Picos de Europa de un color verde esmeralda.

A unos 10 minutos de iniciada la marcha aparece entre la vegetación el magnífico puente medieval, de un solo arco apuntado, construido posiblemente en torno al S.XIII. La obra forma parte de la principal vía de comunicación del territorio de Cangas de Onís con la meseta desde tiempos romanos hasta finales del S.XIX. Esta calzada, conocida a partir del S.XVI como Senda del Arcediano en honor a su gran restaurador (Don Pedro Díaz de Oseja, Arcediano de Villaviciosa), salva la cordillera cantábrica por el territorio de Amieva, los puertos de Beza, para dirigirse desde Soto de Sajambre hacia el Puerto del Pontón. Para entender este trazado hay que tener en cuenta que el actual trazado de la carretera N-625 discurre por el interior de un espectacular desfiladero, totalmente inaccesible e infranqueable hasta que se acometió la gran obra de ingeniería de la carretera actual a finales del S.XIX.

El pozo situado justo bajo el arco del puente es un frecuentado lugar de baño para los cangueses en la época estival, aunque se descubrirán numerosos rincones de similar belleza hasta el final del recorrido. Las cristalinas aguas permitirán ver con toda claridad truchas, reos, posiblemente algún salmón, pescardos…; sobrevolando la cortina de agua mirlos acuáticos, garzas… y si hay mucha suerte a lo mejor se puede avistar algún martín pescador o alguna nutria… o por lo menos los indicios del paso de algunos animales que hay que saber interpretar, como los agujeros de los troncos hechos por los pájaros carpinteros.

Poco a poco el sendero va remontando ligeramente y se aleja unos metros del río para adentrarse en una zona de prados, con cuadras y abundantes frutales, que abrirán la perspectiva hacia las partes altas de las montañas, hasta ahora ocultas por la vegetación.

Al final de la zona de prados la pista forestal finaliza y da paso a un sendero más estrecho que se dirige por el mismo borde del agua hacia un escarpe rocoso. Se ha cubierto la mitad del recorrido.

Se inicia así la parte más “difícil” del trayecto, ya que la hasta ahora ancha pista se convierte en un sendero de montaña, cuya dificultad máxima consiste en dos o tres puntos en los que hay que esquivar algún escollo imprevisto (una roca caída o un tronco derribado) y caminar sobre un suelo un poco irregular excavado en la roca, con tramos de piedra suelta o surcados de raíces. De todos modos incluso este tramo es fácil y perfectamente accesible para cualquier paseante.

Los recodos del camino ofrecen paisajes cambiantes que combinan vegetación, montaña, algún caserío en la zona alta, y la permanente presencia y sonido del agua. Los amantes de las plantas podrán descubrir numerosas flores silvestres o comunidades de setas entre el sotobosque.

Tras salvar una zona irregular, el camino gira a la izquierda y recupera nuevamente un nivel plano donde aparecen lo que fueron en otro tiempo zonas de pradería de siega y cultivo. Tras los avellanos del fondo aparece la meta y la recompensa: un claro en el bosque bordeado de blanquísimos cantos rodados que circundan una redonda masa de agua de un verde esmeralda y, al fondo, un estrechamiento rocoso por donde el Dobra se precipita en forma de cascada. Es la Olla de San Vicente, un paraje idílico difícil de olvidar. Y en verano, un magnífico lugar para darse un chapuzón en una piscina natural de incomparable belleza.

El regreso se hará por el mismo camino.

En total el tiempo invertido entre la ida y la vuelta no supera las dos horas, y la distancia recorrida es de unos 5 km.

Distancia a la casa rural Heredad de la Cueste: 20 minutos.

La nieve, un bien escaso en Asturias, no cuenta con infraestructuras apropiadas para la práctica del esquí en nuestra comarca, aunque puede disfrutarse de muy variadas formas. En concreto el esquí de travesía y las rutas con raquetas son dos modalidades para las que nuestras montañas cuentan con un especial interés debido sobre todo a los paisajes de singular belleza.

Los valles y montañas de Ponga constituyen un paraíso para los amantes del senderismo, de los bosques y de la naturaleza en general, pero con nieve se pueden disfrutar cómodamente y al alcance prácticamente de cualquiera.

Hoy proponemos una cómoda ruta con raquetas de nieve siguiendo las pistas forestales que se adentran en el bosque de Peloño, en el Parque Natural de Ponga, un paraíso a poco más de 30 minutos de Cangas de Onís y de la casa rural Heredad de la Cueste.

raquetas de nieve en ponga

El punto de partida será el puerto entre San Juan de Beleño y Viego, donde se toma la pista que, con dirección sur, se adentra en el bosque. El camino serpentea entre robles y acebos, con claros que permiten disfrutar de los valles de Ponga y del Sella, con los Picos como telón de fondo.

raquetas de nieve en ponga

La suave pendiente conduce en poco más de media hora hasta el collado de les Bedules, una atalaya privilegiada sobre los valles del entorno, dominando una panorámica de la impresionante cara nordeste del Tiatordos y, hacia el otro lado, el macizo occidental de los Picos de Europa coronado por la Peña Santa.

montañas de ponga

En el mismo collado se ha acondicionado un mirador con una mesa de orientación que será de gran utilidad para identificar las principales cumbres que se avistan desde este punto.

Desde Les Bedules se conecta con la pista principal que se adentra en Peloño. A partir de este lugar la distancia a recorrer dependerá de las ganas y los objetivos de cada uno, pues el recorrido no entraña mayor dificultad que la distancia. En una hora se puede alcanzar el collado Granceno. Los más intrépidos pueden continuar hasta les Peruyales o hasta el collado Guaranga, aunque hasta aquí la distancia a recorrer será de aproximadamente 11 km.

Para completar un día inolvidable se puede pasar la tarde visitando alguno de los pueblos de Ponga (Viego, San Juan, Sobrefoz…) y disfrutar de las espectaculares carreteras de montaña de este último reducto del paraiso natural.

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